"Bomba Δ" (Delta) de extracción de energía


En la sección titulada:


se ha hecho una primera introducción general del sistema la bombeo Δ pero solo de manera conceptual. La presente sección estará dedicada a abordar resultados experimentales. 


Las condiciones de la formulación teórica de la denominada δ (delta) de Dirác no pueden ser alcanzadas (físicamente al menos aunque si por medio de los cuerpos sutiles, de masa m = 0), pues llegar a las mismas requiere de energía infinita lo que equivale en si mismo al traspaso a través del vórtice o "agujero negro", de la escala dimensional correspondiente. Sin embargo físicamente si es posible "aproximarse", al menos asintoticamente dentro de la escala dimensional relativa y extraer un pequeño porcentaje de la energía de los vórtices. Además, si está aproximación es llevada a cabo de forma periódica por medio de bombeo recurrente, es posible compensar, al menos en parte, la deficiencia de la bomba "real" utilizada cuya eficiencia, aunque muy distante de la eficiencia de la bomba δ ideal, puede suministrar abundante energía "libre".
















Pozo y bombeo de energía desde el vasto océano cósmico,
vació pletórico o "mar de Dirac"


"El éter es el portador de la luz y llena cada espacio, el éter actúa como una fuerza creativa que da vida. Viaja en "torbellinos infinitesimales" ("micro hélices") cercanas a la velocidad de la luz, convirtiéndose en materia mensurable. Su fuerza disminuye y alcanza a terminar del todo, regrediendo su materia, de acuerdo a un tipo de proceso de desintegración atómica ... .
Cada átomo ponderable se diferencia de un fluido tenue, que llena todo el espacio simplemente con un movimiento de rotación, tal como lo hace un vórtice de agua en un lago en calma. Una vez que este fluido - es decir, el Éter - se pone en movimiento, se convierte en materia densa. Tan pronto como se detiene su movimiento la sustancia primaria vuelve a su estado normal ... .
Puede entonces suceder que, si de alguna manera se las arregla para aprovechar este fluido, el hombre puede desencadenar o poner fin a estos vórtices de éter en movimiento en modo de poder crear alternativamente la formación y la desaparición de la materia. Así que bajo una orden suya, casi sin esfuerzo de su parte, los viejos mundos desaparecerían y nuevos mundos vendrían a nacer. El hombre podría así alterar el tamaño de este planeta, controlar sus estaciones, ajustar su distancia del sol , orientarlo en su eterno viaje a lo largo de la órbita de su elección, a través de las profundidades del Universo. Podría hacer chocar los planetas y crear sus propios soles y sus estrellas, su calor y su luz, podría dar origen a la vida en todas sus múltiples formas. Dar origen al nacimiento y a la muerte de la materia sería el más grande de los actos humanos, lo que daría al hombre un profundo conocimiento de la creación física. Todo esto le permitiría cumplir su destino último" . Nikola Tesla


En nuestro prototipo experimental de carga, la energía suministrada a la salida de la bomba es "inyectada" a un "almacén" de energía conformado por celdas electroquímicas. Cuando las celdas son recargadas por medio de "bombeo Δ" parece obtenerse experimentalmente un tipo de electricidad "diferente" capaz de recargar las mismas más rápidamente, a un potencial mayor y haciendo posible el suministro de potencia por un tiempo mayor incluso cuando las celdas son recién manufacturadas.

Desde hace más de un siglo diversos investigadores, entre ellos el propio Tesla, han dado igualmente el calificativo de "frías" a las energías que es posible obtener libremente por diversos medios. Ejemplo de ello es el famoso, controvertido y rápidamente desacreditado y censurado caso de la denominada "fusión fría" que los investigadores Pons y Fleischmann dieran a conocer al mundo apenas unas pocas décadas atrás, precisamente en el mismo año de 1989 cuando S. S. Tenzin Gyatso, décimo cuarto Dalai Lama, realizara la reapertura de los sellos energéticos de la pirámide del Sol en Teotihuacan, dando con ello cumplimiento a un milenario compromiso existente entre el Tíbet y México.

Igualmente la electricidad "fría" que estamos obteniendo por medio de nuestra "Bomba Δ" acoplada a la celda química parece presentar propiedades del tipo denominado comúnmente (aunque de forma incorrecta como ya hemos explicado antes) de "Eficiencia mayor que el 100%" u OverUnity, mismas que continuamos explorando y evaluando y cuyos efectos observados parecieran estar más bien cerca de las octavas altas y sutiles de la alquimia, que de la química.

Asimismo, estimulando a muy alta frecuencia estructuras cristalinas semiconductoras (estado sólido), hemos logrado producir iluminación "fría" por medio de"bombeo Δ" obteniendo resultados similares a los alcanzados estimulando emisión lumínica en estado gaseoso, condición esta última que requiere diferencias de potencial, potencias y dimensiones mucho mayores.
El sistema experimental de iluminación "fría" de estado sólida desarrollado y en evaluación es capaz de operar por medio de "almacenes" de energía de diferencias de potencial mucho menores y permite obtener un importante ahorro de energía con el consiguiente incremento de "eficiencia" (ΔE≥100%) respecto a los sistemas conocidos y comúnmente utilizados en el presente.


Bombeo periódico
Aproximación teórica a la función de excitación discontinua, 
por medio de funciones continuas: tangente = seno / coseno
Implementación experimental
Pulsos periódicos de extracción de
energía a la salida de la bomba Δ
Pulso Δ de extracción de energía
Versión experimental avanzada mostrando
mayor aproximación a la delta teórica






























Experimentalmente hemos alcanzado frecuencias de bombeo de hasta medio millón de pulsos por segundo (500 KHz) y continuamos experimentando  con ordenes de magnitud superiores, así como con anchos de pulso de alrededor de 0.2 millonésimas de segundo (≈200nS) como se puede observar en las imágenes anteriores donde se muestran los valores medidos de los pulsos de energía de salida obtenidos de nuestros prototipos de generación-almacenamiento e iluminación de electricidad "fría" por medio de bombeo Δ (Delta).


De la definición de inductancia L, se tiene que el voltaje inducido debido a la variación del flujo eléctrico puede ser calculado por medio de la siguiente ecuación:



Desde una perspectiva Holística, como aquella expresada por el físico Ernst Mach en 1893 en su denominado "Principio de Mach" y que establece que "La inercia de cualquier sistema es el resultado de su interacción con el resto del Universo", es decir cada partícula del universo ejerce una influencia sobre todas las demás partículas. Igualmente podemos considerar que la geometría de las espiras (y materiales del núcleo) que conforman una bobina establece una interacción con el resto del Universo, misma que a su vez determina el propio valor de la inductancia así como frecuencias muy específicas donde la bobina es capaz de entrar en resonancia con el cosmos y sus energías. Fenómeno que igualmente se presenta en el caso de la geometría de las placas de un capacitor.

El número de espiras, la geometría (y materiales del núcleo) de una bobina, son el factor determinante para la obtención de voltaje inducido por medio de la variación del flujo eléctrico di/dt sin embargo, a diferencia de lo que comúnmente se considera, la energía obtenida parece no provenir exclusivamente del propio circuito. Es por ello que al aplicar los principios comúnmente aceptados de la conservación de la energía estos sistemas parecieran violarlos y así son denominados OverUnity y declarados imposibles (ver: Extracción y aprovechamiento de energía bio-cósmica).


Ejemplificaremos lo anterior de una forma muy concreta por medio de evidencia experimental reportada por diversos investigadores, misma que puede llevarse a diferentes escalas de potencia utilizando diferentes calibres de cable y geometrías de embobinado, con los correspondientes voltajes y corrientes.

Consideremos primeramente el siguiente circuito experimental consistente en una bobina o inductancia L cuyas terminales se encuentran conectadas a una batería de 9 volts, con un interruptor de por medio. Para poder observar y medir el circuito, entre las terminales de la bobina conectamos en paralelo un osciloscopio cuyas entradas presentan una impedancia de ~500 KΩ, mucho mayor que la resistencia de la inductancia utilizada de ~6 KΩ

Al cerrar el interruptor (ON), la corriente de la batería "fluye" a través de la bobina L y define un "flujo almacenado" (un campo H en el espacio).



   
La potencia de corriente directa "consumida" en "cargar" el campo magnético de la bobina puede calcularse como el producto del voltaje de la batería multiplicado por la corriente en la resistencia de la bobina.


Tenemos entonces que
I = E / R ≈ 9 V / ~6 KΩ ≈ 1.5 mA

y por por tanto la potencia de corriente directa (DC) es igual a

Won = E x I ≈ 9 V x 1.5 mA ≈ 13.5 mW

Cuando el interruptor es abierto (OFF) el campo H almacenado"colapsa" generando una corriente a través de la bobina. Experimentalmente se observa que este segundo flujo es mayor y genera un pico de voltaje de aproximadamente 250 Volts, mucho mayor que el de la batería.

Se tiene que, para este pulso de descarga, la corriente se encuentra limitada por la impedancia de entrada del osciloscopio. Entonces


I = E / R ≈ ~250 V / ~500 KΩ ≈ 0.5 mA

y la potencia está dada por


Woff  ≈ 250V x 0.5 mA ≈ 125mW

De lo anterior se tiene que, para ciclos similares de "carga" y "descarga", la proporción entre los pulsos de la bobina presenta un factor de ganancia de potencia de


~ 125 mW / ~ 13.5 mW ≈ 9.3  veces     (930 %)


Para ser consistentes con el antes mencionado "Principio de conservación de la energía", de la prueba experimental anterior debemos concluir que el "colapso" del campo H formado por la energía que se almacena "alrededor" de la inductancia L, provoca "la extracción" de algún tipo de energía de otro campo circundante, misma que es "bombeada" por medio del pulso eléctrico a través de la geometría (espiras) de la bobina.


Un segundo ejemplo es el siguiente:

Consideremos una bobina con núcleo de aire de diámetro interior igual a ~3 metros, altura de ~2.5 metros hecha con ~300 metros de alambre de cobre de calibre 40 AWG (0.08 mm. de diámetro). Dada la longitud del alambre la misma tiene una resistencia de ~1050 ohmios y un peso de ~13.6 gr.
Si se conecta una fuente de 100 voltios de corriente continua entre sus terminales, fluirá una corriente de 95 miliampers aproximadamente. Lo que representa una potencia de entrada de alimentación de 9.5 Watts. Con sus ~32 vueltas la bobina producirá un campo magnético débil de apenas 0.012 Gauss, con tan solo 0.000014 Joules de energía almacenada en el mismo siendo el valor de la pequeña inductancia igual a 0.003 Henrys. Si se detiene el flujo de corriente y se cortocircuitan los extremos de la bobina, fluiría una corriente insignificante.

Repitamos el experimento, pero esta vez utilizando un cable de cobre calibre 5 AWG (4.62 mm. de diámetro). Ya que tiene una resistencia de 1.03 Ohms/Km. Para igualar la misma resistencia del caso anterior debemos emplear alrededor de un millón de metros. Este trozo de alambre pesará cerca de 17 toneladas. Una bobina de ~3 metros de diámetro interior y ~2.5 metros de altura hecha con este cable tendría cerca de 90,000 vueltas. Si igualmente aplicáramos 100 Volts de corriente directa a través de la bobina, la misma corriente de 95 miliampers fluirá y la potencia de entrada sería de 9.5 Watts, igual que antes. Sin embargo, esta inmensa segunda bobina tendría un campo magnético de ~24 Gauss, ~2000 veces más grande que el de la bobina anterior, y capaz de almacenar 116 Joules de energía en su campo magnético. Esta bobina presentaría una inductancia de ~2600 Henrys. Más de 8 millones de veces la inductancia de la bobina anterior, y que es igualmente la proporción de la capacidad de almacenamiento de energía de esta segunda bobina de calibre 5, comparado con el caso de la bobina de calibre 40 del ejemplo anterior. 
Si ahora se desconectara el voltaje de entrada y se cortocircuitaran las terminales de esta segunda bobina, la corriente que se produciría sería fenomenal.

Pareciera claro que en los dos ejemplos anteriores es fundamental la proporción de energía disipada (asociada a la llamada "electricidad caliente" y vinculada con la corriente directa) respecto de la de "electricidad fría" que es aquella no asociada con la disipación térmica. Entre mayor sea la proporción de "energía fría" respecto de "electricidad caliente" en un sistema, mayor será el "factor de ganancia", asociado a la potencia adicional disponible. Donde  la geometría determina el factor de "almacenamiento/succión". 

Asociado a los anteriores ejemplos se encuentra un concepto má general denominado "Energía de forma" que igualmente está presente en el capacitor, cuya estructura básica recuerda al denominado acumulador de Orgón de Wilhelm Reich (metal-aislante). Efecto que, de forma análoga a lo que ocurre con la inductancia en el caso de una bobina, se "amplifica" en un capacitor electrolítico cuya capacitancia crece de forma directamente proporcional al número N de vueltas que define igualmente el número de capas metal-aislante que lo conforman.

Igualmente el efecto energético está presente ela forma pirámidal cuyas propiedades se encuentran determinadas de manera intrínseca por la geometría, sirviendo esté último ejemplo de puente para llevar el concepto de "energía de forma" a otros campos como la ingeniería mecánica, civil y la arquitectura donde láminas acanaladas, molduras y perfiles, puentes y vigas, domos geodésicos, etc., adquieren propiedades adicionales según su geometría, más allá de las de los materiales que los conforman.

Regresando al caso eléctrico, un aspecto que aparece como fundamental para esta tecnología de "bombeo periódico", y que igualmente define la eficiencia de la misma, es la adecuada "sintonía" del sistema con esas "frecuencias cósmicas de resonancia". Tema que en si mismo es todo un vasto campo de investigación, lleno de sorpresas y prometedores encuentros.



Aun cuando nuestros prototipos se encuentran apenas en una fase muy incipiente de investigación y desarrollo, los anteriores resultados nos invitan ya a las siguientes reflexiones.



Ecología cósmica interdimensional de la Nueva Era:

Ahora que todavía un importante porcentaje de la humanidad, y sobre todo de los llamados "expertos" en física e ingeniería, dudan y hasta se atreven a negar tajantemente toda posibilidad al respecto de la existencia de las energías que nos ocupan en este espacio, quizá pareciera demasiado apresurado preocuparnos por las implicaciones ecológicas derivadas del posible uso de estas "nuevas" formas de energía.

Sin embargo, si recurrimos a la historia, larga sería la lista necesaria para enumerar las ocasiones en que se han formulado importantes teorías o construido ingenios tecnológicos de todo tipo que han revolucionado la sociedad, y que primero fueron ridiculizadas o declarados imposibles por quienes se autodenominaban o eran considerados por otros como "expertos". 

Dado lo anterior, nos atreveremos a adelantarnos al futuro y recurriremos por analogía, una vez más, al caso de la energía predominante del siglo XX e incluso aun hoy día, el petroleo. Quizá este ejemplo del pasado nos ayude una vez más a aclarar la perspectiva y a tomar consciencia de nuestra responsabilidad presente para con el futuro.

Apenas hace un poco más de un siglo atrás, paisajes de verdes campos eran contaminados por negras manchas de petroleo derramado durante la extracción del crudo, y el horizonte de cielos azules y colinas era cubierto por altas torres y grasientos depósitos. Décadas después algo similar ocurriría en desiertos y oceanos, con el consiguiente impacto para los seres moradores de esos ecosistemas y de una u otra forma para el planeta en su conjunto que empezó a evidenciarnos cada vez más y más que todos estamos conectados y somos uno.





Gandhi afirmó “La Tierra tiene lo suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no las ambiciones de unos cuantos”. La desenfrenada voracidad producto de la avaricia y la ambición desmedidas ha afectado al planeta muy seriamente y con él a todos los seres que lo habitamos. Ahora frente a esta nueva perspectiva energética surgen de forma natural las siguientes interrogantes: 
¿Acaso el uso de estas nuevas formas de energía pudiera tener repercusiones ya no solo en nuestro ecosistema planetario local sino incluso en otras regiones galácticas cuyas consecuencias debamos afrontar en un futuro si no hacemos uso de las mismas de forma consciente y responsable?. 
¿Puede esta energía superior ser accesible a seres de consciencia egoísta o bien por su propia naturaleza solo estará disponible para una nueva humanidad con una consciencia de unidad espiritual y cósmica profundamente desarrollada?.
¿Estamos preparados para hacer frente a este nuevo nivel de responsabilidad?
Las respuestas a estas interrogantes que consideramos fundamentales, vendrán con la Nueva Era, que apenas comienza.








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